Relato: “Misteriosa Mujer”

sábado, 13 de julio de 2013

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Solitaria, misteriosa…sensual. Todos aquellos adjetivos se me vinieron a la mente al ver a aquella mujer en la costa de aquel lago. Mire el paisaje, para ver aquello que hacia brillar los ojos de emoción a esa hermosa mujer y que su rostro pareciera resplandecer de un intenso placer, pero no encontré nada más que agua y unas cuantas farolas encendidas de la ciudad. Nada asombroso ni despampanante.

Me acerque despacio, haciéndome el distraído e intentando no asustarla. Pero la verdad es que cuando estuve más cerca de la costa mis ojos buscaron en todos los rincones del horizonte que era aquello tan bello que esa misteriosa mujer observaba. Solamente el sonido de aquella risa tan sumamente irresistible logró sacarme de mi búsqueda.

La mire sin perderme ningún detalle de ella, vestida de gala, de un dorado que brillaba con el más leve movimiento de su cuerpo, tacones a juego tan finos y delicados como todo en ella y con una máscara de carnaval que sostenía con la mano izquierda.

Me obligue a cerrar la boca, que en algún momento de mi escrutinio había decido por si sola abrirse de par en par, con la intención de hacerme ver como un tonto. Mi cuerpo y yo, a veces, tenemos serios problemas de conexión.

- Hola – Dije, estando seguro que parecía más un crío que el adulto que era.

- Hola – Su voz tenía un tono tan alegre, que era imposible para mi no sonreír junto con ella.

- Soy John. Disculpa si te asuste, es que la intriga a veces me domina – Sonreí nuevamente, un poco nervioso, intentando no quedar peor de lo que ya había quedado – Pero quería saber que es lo que tan gratamente te encontrabas mirando? – Pateé una piedrecita y di media vuelta – Se que no es algo que un desconocido pueda preguntar, pero ya ves, no he podido resistirlo.

- Oh ¿Qué miraba dices? – Se quedo pensativa, miraba a un punto en la nada. ¿qué estaría pensando alguien como ella? ¿Cuál sería su historia de vida?

De pronto una gran sonrisa a pareció en su rostro y me contesto: - Miraba todo y a la vez nada, miraba la vida, la belleza en la sencillez de lo cotidiano, miraba el cielo y el agua, las estrellas y las luces, lo natural y lo artificial – Todo eso lo había dicho caminando de un lado al otro, con tanta intensidad que anhelaba ver las cosas como ella lo veía – Miraba la vida y el sentido que tiene ella para todos…y para mí.

Sus ojos de un castaño claro se clavaron en mí, de espalda al lago y a la ciudad, pero esta vez estaban cubiertos por la mascarilla. Estaba seguro que este momento ya lo había vivido o…para no ser tan dramático, que ya lo había visto en algún lado. Pero no lograba recordar en donde.

- ¿Logra usted ver todo eso? – Pregunto, sacándome de mis pensamientos.

Por una vez en la vida quise ser sincero, como empresario mi vida había estado lleno de engaños: - Para serle sincero mi bella dama…no puedo ver lo que usted me cuenta. Nunca tuve tiempo para intentarlo tampoco. – Me quede pensativo otra vez, intentando recordar aquello que no quería venir a mi mente – Pero, para no mentirle, tengo que decir que me encantaría poder hacerlo. Creo, y espero que no lo tome a mal… creo que hasta envidio ver toda esta simplicidad de forma tan hermosa como me la cuenta.

Ahí estaba otra vez, esa risa que se había convertido en uno de sus sonidos preferidos desde esa misma noche: - No se preocupe, la mayoría de las personas no lo hacen, yo tampoco lo hacía antes.

Sus ojos se cerraron. Ella parecía haberse ido a un lugar lejano, como perdiéndose en el encanto del roce de la brisa, de los ruidos de la gente, de la luz de la noche bañándola por entero.

¡Ya lo tenía! : - ¡El amo del juego!

- ¿Cómo dices? – Me pregunto, volviendo a abrir los ojos.

- Em….yo… Cof cof. Nada, es que me has hecho acordar a la modelo que esta en la portada de un libro.

- ¿Si? Que increíble. Claro, es de Kelly Dreams – Dijo risueña.

- Ajam, yo yo….yo no es que los lea, suelo hojearlos. Son muy románticos y ….¡son de mi hermana! Ella me dijo que estaban muy buenos.

- La verdad es que sí, siempre los leo. Y me alegra saber que tú…hermana los lee también.

Sumergido en un encanto que solo ella lo podía hacer sentir con su presencia tan alegre y contagiosa, me acerque y tome suavemente su rostro, perdiéndome en sus ojos, en los sentimientos que tan fielmente reflejaba: - ¿Cuál es tu historia? ¿Cómo logras ver todo eso?

Observe como tan lentamente la alegría en su mirada dejaba paso a la tristeza de los recuerdos que parecía haber despertado en ella:

-Disculpa, no tendría que haberlo preguntado. - ¡Que impertinente habré quedado! ¡Como podía preguntarle algo así!

-No te preocupes…hoy ya no me afecta prácticamente. Mmm ¿cómo podría explicarte mi historia? ¿Qué pensarías si te dijera que la vida se hace para algunas personas demasiado corta? Qué ni la ciencia podría alargarla. ¿Qué pensarías de una persona que tiene los días contados? – Puedo ver la humedad en sus ojos pero esta vez no es tristeza lo que hay en ellos, sino que una emoción más fuerte – Ahora dime, una vez que has pensado eso ¿qué dirías de una persona que ha pasado por todo eso, que como te dije ni la ciencia podía ayudarla, y que de un día para el otro sólo por un milagro aparece curada? Pues, si no lo sabes, yo te digo la respuesta: Esa persona pensaría en vivir cada segundo que se le ha devuelto como el hermoso regalo que es.

Tosí, intentando disimular los sentimientos que había provocado su relato en mí. No sabía que decirle, no encontraba palabras para contestar. Todo en ella era tan mágico, tan increíble ¿o es que solo en mí producía eso?

Se volvió a colocar la mascara y se dio la vuelta sin más, dejando solamente una frase suelta en el aire: - Recuerda… recuerda encontrar el sentido de tu vida y de disfrutar cada segundo de ella. – Se detuvo, volteó un poco la cara y volvió a hablar: - Gracias querido desconocido, gracias por este momento peculiar y…por haberme hecho sentir bella – Sonrió y me guiño un ojo. Al parecer si había notado como quede embobado con su persona.

No lo dije. Solo lo pensé. Pero más que nada lo sentí, tan seguro como nunca lo había hecho: - Mujer misteriosa, esta noche he encontrado el sentido de mi vida…gracias a ti por ello.

Ella tenía lo que él por sí sólo jamás tendría. Ella podía darle lo que él jamás tuvo: Felicidad, vida…AMOR.

 

~ Relato escrito por su administradora Vaani para un concurso inspirada en la portada del libro “El amo del juego” de Kelly Dreams.

2 comentarios:

  1. Me gusta tu historia, la mujer misteriosa y todo ello, y además el mensaje que deja de disfrutar cada cosa, saludos!

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    Respuestas
    1. Me alegro que te haya gustado :)
      Gane un concurso con ese relatojejeje
      besos

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