Relato de Seguidores: Rosa de los vientos

domingo, 24 de julio de 2016


Un trémulo relámpago alumbraba el cielo.  

Los rastros de pisadas marcadas horas antes en la arena, vestigios de los caminantes que la precedieron, no eran ahora más que pasos disimulados bajo las aguas lanzadas durante la tempestad.  

El viento golpeaba imponente sus cabellos, enraizándolos como a las encrespadas y sinuosas hojas de un sauce.  

Sus pies resbalosos eran un peso muerto que se atascaban en el lodo, como si algas terrenales la ataran a aquella condenada tierra.

Sus pasos disminuían la velocidad, contraponiéndose a los latidos fugaces en su pecho. Sus piernas cansadas, ya desde hacía varios kilómetros, se habían hecho insensibles al dolor.  

Lo único que ella sabía era que tenía que llegar a él.  

La flor de lirio seca en su mano, aquella que él le había dado un año antes sentado junto a ella en los campos frondosos de brezos blancos solo le recordaba su objetivo.  

─ En las cartas náuticas el lirio apunta siempre al norte ─ se dijo a sí misma, mientras seguía caminando en esa dirección.  

***  

Brezos blancos.  

─ ¿Sabes lo qué significan? - la recordó preguntándole en susurros aquella noche de equinoccio un año atrás, cuando se habían prometido volver a verse en aquel lugar una vez que el año hubiera recorrido sus cuatro estaciones nuevamente. ─  Simbolizan los deseos que se están por cumplir.  

Ahora, sentado en ese mismo campo de flores blancas, observando la estrella del alba que había aparecido hacía horas, esperaba que aquello fuera cierto, porque lo que más deseaba su corazón desde el momento en que la había dejado alejarse entre besos robados y miradas de anhelo, con la angustia de aquellos que se separan después de ser amantes de tiempos remotos y no de unas pocas horas, era volver a tenerla en sus brazos.  

Sus dedos estrujaban la rosa roja que había traído para reemplazar a esa de tonos amarillos que le había dado en aquella ocasión.  

Por cada hora que pasaba, la rosa perdía un pétalo, en la misma sintonía con la que el perdía la esperanza.  

Al final, se marchó. Sus ojos, cansados de observar la luna que nacía y volvía a morir, no vieron la figura lejana que se acercaba desde el sur.  

La rosa, arrojada en piso, deshojada, con un único pétalo que volaba en el viento en la dirección por la que una joven de cabellos raros cubiertos de hojas se acercaba para encontrar un campo de brezos vacio.

***  


Mucho tiempo atrás, en un campo de flores blancas, una joven pareja de extraños caminaba en sentidos contrarios deleitándose con la vista de ramilletes acampanados, que se extendían frente a sus ojos con una infinitud inexorable.

La larga noche de equinoccio se presentaba ante ellos como un tiempo perpetuo, como si ésta esperase a que ellos armonizaran sus caminos antes de decidirse a abandonarse a sí misma en su inmensa oscuridad. 

~ Brenda- I ~

2 comentarios:

  1. hola,
    bonito relato el de Brenda, se me ha hecho un poco corto

    besotes

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  2. hola,
    bonito relato el de Brenda, se me ha hecho un poco corto

    besotes

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